Expresa la disparidad y la oposición, muy distante, entre un lugar a otro.
La Meca es la ciudad santa del Islam, centro religioso del mundo musulmán y lugar propicio para la paz espiritual. Es la cuna de Mahoma, a la que los musulmanes, por lo menos una vez en la vida, deben visitar en peregrinación para rendirle culto.
La Ceca, o Casa de la Moneda, es el edificio en el cual los árabes acuñaban el dinero. Pasar de un sitio de espiritualidad, La Meca, a un lugar que representa lo contrario, la materialidad pura, como es la Casa de la Moneda, habla de oposición y cambio extremo.
Esta expresión suele ser utilizada para referirse a los cambios de ánimo (por ejemplo, de un estado de gran actividad y tensión a otro de sensibilidad y reposo), como los que favorece la vida moderna, con su ritmo acelerado y sus constantes transformaciones.